A medida que se acelera la demanda mundial de una movilidad más limpia y eficiente, la tecnología híbrida ha entrado en una nueva fase de innovación. Los consumidores esperan que los vehículos ofrezcan un gran ahorro de combustible, una conducción suave y fiabilidad a largo plazo sin comprometer la potencia ni el confort. En este contexto, el sistema híbrido DM-i de BYD se ha convertido en una de las soluciones más avanzadas del sector. Construido bajo la estrategia de integración vertical de la compañía, el sistema DM-i prioriza el rendimiento eléctrico, manteniendo la practicidad de una estructura híbrida, lo que permite una eficiencia excepcional en una amplia gama de escenarios de conducción.

Desde su introducción, DM-i ha redefinido las expectativas de la tecnología híbrida enchufable en los mercados chino y mundial. El sistema se aplica ampliamente en las series Dynasty y Ocean de BYD -incluidos el Qin Plus, el Destroyer 05, el Song Pro, el Song Plus, el Seal 06, el Seal 07 y el Sea Lion 05- garantizando unos estándares de rendimiento coherentes en todas las berlinas y SUV. Con las continuas actualizaciones del módulo híbrido eléctrico EHS y la batería blade de última generación, el DM-i representa un ecosistema técnico en maduración más que una única innovación.
1. Un sistema híbrido diseñado en torno a la propulsión eléctrica
A diferencia de los sistemas híbridos tradicionales, que dependen en gran medida del motor de combustión interna, el DM-i funciona con una arquitectura “eléctrica primero”. El motor de gasolina desempeña un papel secundario, funcionando principalmente como un generador eficiente. La mayoría de los escenarios de conducción urbana y a media velocidad son alimentados directamente por el motor eléctrico, lo que permite una experiencia de conducción suave y silenciosa similar a la de un vehículo eléctrico puro.

Entre las principales características de la arquitectura DM-i se incluyen:
- Lógica de conducción eléctrica dominante
El vehículo es impulsado por el motor de tracción en la mayoría de las condiciones, lo que reduce la dependencia de la potencia del motor mecánico.
- Motor de ciclo Atkinson de alta eficiencia
El motor híbrido específico de BYD alcanza una eficiencia térmica de más de 43%, lo que lo sitúa entre los motores híbridos de mayor rendimiento en producción en serie.
- Integración del sistema híbrido eléctrico (EHS)
El motor, el generador y la unidad de control híbrida están empaquetados en un módulo compacto y ligero que optimiza la eficiencia del sistema y el aprovechamiento del espacio.
- Batería de cuchillas de alto voltaje
La batería ofrece una gran capacidad de descarga y una rápida reposición de energía, lo que permite tanto la conducción eléctrica de crucero como las transiciones híbridas.
Gracias a esta estructura, el DM-i combina la comodidad de la autonomía de la gasolina con la eficiencia energética de la electrificación, lo que lo hace muy adecuado para regiones en las que la infraestructura de recarga aún está en desarrollo.
2. Aumento de la eficiencia respaldado por la precisión técnica
Uno de los puntos fuertes del sistema DM-i es su eficiencia. El sistema se centra en minimizar el derroche de energía mediante una distribución refinada de la potencia y estrategias de control inteligentes.

Entre los factores clave que contribuyen a la eficiencia de DM-i se incluyen:
Puntos de funcionamiento del motor optimizados
El motor rara vez impulsa las ruedas directamente a bajas velocidades. En su lugar, funciona dentro de su rango de RPM más eficiente para generar electricidad. Esto evita condiciones ineficientes del motor y reduce significativamente el consumo de combustible.
Rápida recuperación y utilización de la energía
Durante la deceleración y el frenado, el motor capta energía cinética y la almacena en la batería. La alta tasa de recuperación del sistema garantiza una pérdida mínima durante la conversión de energía.
Alta eficiencia del motor
El motor de tracción proporciona un par potente a bajas revoluciones, lo que permite al vehículo alcanzar una aceleración óptima con un gasto de energía mínimo.
Estrategia de control híbrido inteligente
DM-i cambia sin problemas entre el modo EV, el modo híbrido y la transmisión directa del motor en función de la velocidad y la carga, garantizando que el sistema permanezca en su estado más eficiente sin transiciones perceptibles para el conductor.
Estas decisiones de ingeniería permiten a los modelos DM-i alcanzar cifras de consumo de combustible notablemente inferiores a las de los vehículos de gasolina convencionales, con muchos modelos alcanzando medias en condiciones reales inferiores a 4 l/100 km cuando se agota la batería, una referencia que pocos competidores pueden igualar.
3. Batería Blade: Mejora de la fiabilidad híbrida y la profundidad energética
El sistema DM-i se apoya en la batería blade patentada por BYD, una estructura LFP de celdas largas diseñada para ofrecer durabilidad, seguridad y alta eficiencia de descarga. Aunque la batería de láminas es bien conocida en los modelos eléctricos puros, su papel en los híbridos es igualmente crítico.
Papel de la batería de cuchillas en DM-i:
- Rendimiento estable en ciclos rápidos de carga y descarga esencial para el tráfico urbano
- Alto margen de seguridad, con gran resistencia al desbordamiento térmico
- Larga vida útil, lo que hace que el sistema híbrido sea adecuado para usuarios con un elevado kilometraje, como los que se desplazan diariamente al trabajo y los operadores de flotas.
- Densidad energética optimizada, que permite largas distancias de conducción exclusivamente eléctrica en las variantes de 55 km, 115 km, 150 km, 200 km y 230 km.
Dado que el DM-i depende en gran medida de la propulsión eléctrica, la calidad de la batería afecta directamente al refinamiento de la conducción, la eficiencia energética y la estabilidad del sistema a largo plazo. La integración vertical de BYD garantiza un rendimiento uniforme en todos los modelos híbridos.
4. Dinámica de conducción fluida en escenarios urbanos y de autopista
Una ventaja clave del DM-i es su capacidad para ofrecer una suavidad similar a la de un VE en la conducción diaria. En los desplazamientos urbanos, el vehículo permanece en modo EV la mayor parte del tiempo, proporcionando un par motor instantáneo y una aceleración silenciosa. La ausencia de cambios de marcha frecuentes contribuye aún más a una sensación de conducción refinada.
En autopista, el sistema pasa de forma inteligente a la tracción directa del motor cuando resulta más eficiente que la propulsión puramente eléctrica. Este modo mejora el ahorro de combustible a velocidades más altas y favorece una velocidad de crucero estable sin una descarga excesiva de la batería.
Experiencia como conductor:
- Aceleración rápida desde parado
- Conducción suave y silenciosa a baja velocidad
- Pocas vibraciones gracias al menor engranaje del motor
- Fuerte par a medio régimen para adelantar
- Entrega de potencia lineal y predecible
Este equilibrio entre confort eléctrico y resistencia híbrida hace que la DM-i sea adecuada tanto para el denso tráfico urbano como para los viajes de larga distancia.

5. Construido para la expansión global y la adaptación al mercado
DM-i es una plataforma escalable diseñada para servir a diversos mercados. Sus opciones flexibles de batería, unidades modulares EHS y calibración adaptable del motor permiten a BYD personalizar modelos para regiones con diferentes grados de combustible, condiciones climáticas y madurez de las infraestructuras.
Esta adaptabilidad ha contribuido a la rápida adopción de DM-i en mercados como:
- Sudeste asiático
- Oriente Medio
- América Latina
- Europa (mercados PHEV seleccionados)
Ante la creciente demanda mundial de movilidad eficiente desde el punto de vista energético, DM-i ofrece una solución convincente para gobiernos y consumidores que buscan tanto beneficios medioambientales como una utilidad práctica.
Conclusiones: Una nueva referencia para la tecnología híbrida
El sistema híbrido DM-i de BYD representa una evolución significativa en el segmento de los híbridos enchufables. Al priorizar el rendimiento de la propulsión eléctrica, optimizar la eficiencia de conversión de energía e integrar la batería de álabes en un sistema estrechamente coordinado, el DM-i ofrece una experiencia de conducción refinada y económica que responde a las necesidades de movilidad del mundo real.
A medida que BYD continúa su expansión global, la plataforma tecnológica DM-i se erige como piedra angular del compromiso de la marca con la innovación accesible, eficiente y sostenible, ayudando a dar forma al futuro de la movilidad híbrida con un equilibrio de precisión de ingeniería y rendimiento centrado en el usuario.







